jueves, 21 de enero de 2010

JAJAJAPON

Ha caray, yo pensé que eso de la discriminación hacia el prole y los ricos alzándose el cuello a costa de ellos solo se vivía en mi pueblo, pero también sucede hasta en las mejores familias y miren nomás que un país tan desarrollado como Japón lo haya vivido en años anteriores, jajaja y que decir de esa idea de el emperador de buscar en otros países reformas educativas para su imperio, que tonto, mandara a uno de sus súbditos a México y no gastara tanto en pasaje jajaja y todo con la finalidad de establecer un Ministerio de Educación(1871) y para poder desarrollar un sistema educativo el cual estaría basado en el de Estados Unidos (por si fuera poco otra vez los gringos nos ganan), todo esto trataba de poder fomentar una ideología nacionalista. La organización de un nuevo sistema educativo en Japón fue una fundamental en ese proyecto de cambio (que suerte que no tuvieron que vivir el cambio que trajo el PAN). Las escuelas que existían hasta entonces eran en su gran mayoría anexos de los templos y su función instructiva era muy elemental. Para establecer una escuela capaz de impulsar la modernización, los educadores japoneses probaron varias alternativas, las primeras muy liberales, y ya en 1890 dieron forma a un sistema que perduraría hasta la Segunda Guerra Mundial. Un rasgo característico de ese sistema fue la diferenciación de sus funciones sociales. Por un lado, se creó un modelo de educación primaria muy eficaz, para niños y niñas, que rápidamente alcanzó una cobertura casi universal. Por el otro, las instituciones de nivel medio superior y superior, especialmente las universidades imperiales, fueron altamente selectivas y su población escolar fue reclutada, casi sin excepción, de familias de la antigua aristocracia y de los dirigentes empresariales. De esa manera, se buscaba elevar el nivel básico de capacitación de todos los habitantes, mientras se mantenían bajo control los mecanismos escolares para la formación de las clases dirigentes.En ese sistema, al mismo tiempo que se buscaba alcanzar un nivel sólido de formación científica y técnica, se promovían con gran fuerza los valores morales tradicionales y códigos de conducta que destacaban la lealtad al emperador y al Estado, la disciplina laboral y el respeto al orden y a las jerarquías familiares y sociales.

FRANCIA Y SU EDUCACION EN LOS 80´

Como se sabe cada revolución, significa un cambio en algo, Revolución es el cambio o transformación radical y profunda respecto al pasado inmediato. Se puede producir en varios ámbitos al mismo tiempo, tales como económicos, culturales, religiosos, políticos, sociales, militares, etc. Los cambios revolucionarios, además de radicales y profundos, y sobre todo traer consecuencias trascendentales, han de percibirse como súbitos y violentos, como una ruptura del orden establecido o una discontinuidad evidente con el estado anterior de las cosas, que afecte de forma decisiva a las estructuras. Si no es así, debería hablarse mejor de una evolución, de una transición o de una crisis. Si lo que falta es su carácter trascendental, debería hablarse mejor de una revuelta. Las revoluciones son consecuencia de procesos históricos y de construcciones colectivas, para que una revolución exista es necesario que haya una nueva unión de intereses frente a una vieja unión de estos. Hablar de educación en Francia, es también tocar un punto muy importante, precedida de una revolución generada en ese país. El sistema escolar francés se fue consolidando con posterioridad a la revolución de 1789 y tuvo como principal objetivo la formación del ciudadano nacional y la consolidación de las instituciones burguesas. Al asignarle un rol político a la escuela se impulsó un modelo de educación pública, laica y gratuita, unificado en su doctrina, que perseguía la formación de republicanos fervientes. Se trataba de una visión donde no tenía cabida la diversidad de la enseñanza, especialmente la de carácter religioso (jajaja si hombre, como si fuera fácil hacer eso). Estas medidas dieron lugar a polémicas y conflictos intensos y duraderos entre los grupos y partidos políticos así como entre los partidarios de la política gubernamental y distintas corrientes de la Iglesia y de la opinión pública católica o para que se den una idea, este tema es tan polémico como el de el PRD, PAN y el PRI con la iglesia respecto al tema de las bodas entre individuos de mismo genero (perdón si mi ejemplo ofendió algunos jajaja). Cuestiones como si el laicismo es antirreligioso o gracias a Dios el laicismo es ateo, si es posible una moral sin fundamento religioso, si la escuela está obligada a obedecer las preferencias de las familias en materia de creencias, si San Vicente o San Jerónimo ayudará a los normalistas a pasar de año, o que si con la el la imagen de la morenita (dijera el paisano) pudieran alimentar el coco de los escuincles y si la educación debe ser pagada con recursos públicos, fueron algunos de los temas de ese prolongado debate. Otro asunto de mayor interés dentro de la educación francesa fue el de la educación de las niñas. En la década analizada, las mujeres tienen, en primer lugar, oportunidades educativas mucho menores que las de los hombres, pero además ellas representan una proporción muy alta de los alumnos atendidos por las escuelas religiosas. De ahí que la intención del gobierno de avanzar en la equidad educativa entre los sexos y dentro de la escuela pública.
Algo para reflexionar:
"Cuando pienso en la historia algo mítica de la escuela francesa creo que es una historia extraordinaria, porque no es totalmente falsa. En 1890 los políticos en Francia pensaron: para hacer una Francia moderna y democrática tenemos que fabricar un determinado tipo de escuela y la fabricaron en unos cuantos años, pero realmente fabricaron una escuela como los ingenieros fabrican un barco..." François Dubet